viernes, 5 de marzo de 2010



El tiempo ha ido pasando, yo he continuado pensando, haciendo, analizando...el pensamiento se parece a las ramas de los arboles; mientras se mantiene vivo crece y va creando nuevos caminos, de los que nacen otros, y otros...no cortemos nuestro arbol y que nunca deje de crecer.


La situación analítica interpela al otro a tomar la palabra...lo que para unos parece ser simple, para otros no lo es tanto. ¿Cómo toma la palabra alguien que participa del horror, que dominado y significado por un Otro, nos arrastra hasta el campo de lo imposible? ¿Cómo puede hacerlo alguien a quien no se le ha dado suficiente lugar, espacio, en el que fuera albergado o instado a comunicar qué está sintiendo?
Si de Terapia Ocupacional se trata, entiendo que no existe situación analítica como se conoce clásicamente. No está presente la clínica del diván, no necesariamente se busca que el sujeto se exprese sólo con palabras...¿Y entonces?
Entonces… se trata de estar atentos a la acción, de presenciar y analizar cómo es que este sujeto actúa lo que no puede poner en palabras, leer entre líneas qué significa una simple frase, de este ser humano sujetado a una historia y a significantes particulares…
Todo esto es una minúscula porción de lo que transcurre en la clínica de Terapia ocupacional, ya sea en el hospital, en el consultorio, en la residencia de ancianos, en las calles de un barrio, en cada lugar de práctica.
Tal es parte de lo que voy descubriendo, y acaso reaprendiendo cada día.

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