Trabajamos para que algo cambie? Derrida dice que cambiar algo es intensificar una transformación en curso; intensificación entendida como desprendimiento de sentido, y curso como avance de lo indecidible. Con sus riesgos, acaso con su cuota de incertidumbre, agrego. Intensificar una transformación en curso es sostener una conflictividad (¿quién dijo que es preciso abusar de la medicación para acallar los conflictos? Por el contrario, algunos creemos en una ética de trabajo que le de lugar a la conflictividad, que la aloje, para luego irla bordeando).
Para atender al que sufre no se necesitan sólo certezas, si no también un lugar para el incierto, lo impreciso, el "y si...?".
A veces la experiencia de la proximidad a una persona con sufrimiento psiquico nos enfrenta con un límite: lo que no se sabe, lo que no se puede, lo que no se entiende. Esta frontera impide y habilita a la vez; es un límite discutible, falible, nos alcanzara quizas una decisión provisoria.
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